Mostrando entradas con la etiqueta recordar es vivir. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta recordar es vivir. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de agosto de 2011

Mi abuelita Chole

Mi abuelita Chole era un personaje curioso. No tuve mucho tiempo para conocerla porque murió cuando yo era pequeña. Ella fue la primer persona en morir que yo conocía. Nunca olvidaré que el día que murió sujeté su mano mientras esperábamos a que llegara la ambulancia para llevarla al hospital. No olvidaré nunca sus ojos, y cómo me pedían que no la dejara.

Soledad Castillo era una mujer  fuerte y muy valiente. Algunos dicen que era "caraja". Cada que escucho historias de ella me agrada más. Me gusta saber que nunca quiso "aguantar" a ningún hombre, prefirió estar sola y trabajar para salir adelante. Me gusta escuchar las historias de la ciudad en la que ella vivió, cuando La Viga era un canal de agua cristalina y podías cortar nabos en la orilla. Me sorprende saber que era huérfana y que fue maltratada toda su niñez.

Recuerdo muy bien su recámara. Me gustaba entrar y ver lo que tenía. Tenía un sillón-mecedora y clavado en una orilla tenía un cuchillo, el cual usaba para pelar manzanas y comerlas mientras veía la televisión (la recuerdo viendo "Siempre en Domingo"). También tenía una taza enorme, era blanca con bolitas cafés y naranjas. Tenía en su tocador una bailarina de hawaiano a la que le dabas cuerda y meneaba la cadera. Tenía una alhajera llena de aretes de plata enormes. Siempre usaba un suéter naranja y vestidos cafés.

Recuerdo ver a mi abuelita haciéndose cada vez más viejita. La recuerdo lavando su patio. Después se enfermó y olvidó muchas cosas. Ya no recordaba nuestros nombres y solía gritar con desesperación que taparan el pozo para que no se cayera el niño.

Como me gustaría que supiera que siempre la recuerdo, y que en mi casa tengo su foto en un portarretrato a la vista. Me gustaría que supiera que me parece una mujer admirable y que siempre me acuerdo de sus dichos y de sus gustos. Ojala que a donde se haya ido mi abuelita, ya no esté sola.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Secretos para ser famoso

Muchas veces uno piensa que volverse famoso se da gracias a que uno es talentoso, o canta bonito, o escribe muy bien, o es muy inteligente, o hace agudos y temerarios comentarios, o descibrió algo, o es anormalmente guapetón...pero la verdad es que es re' fácil (siempre y cuando no le importa que su fama sea fugaz) ¿No me cree? Mire, a veces sólo hay que tener una cámara de video en el momento perfecto, por ejemplo, a la hora de hacer una pendejada. Para muestra sólo hace falta recordar al buen Edgar, ¿fue usted uno de los miles de personas que se carcajearon frente a la computadora viendo a un gordito caerse a un arroyo? Si la respuesta es si, entonces sabe bien de lo que hablo. (si no sabe de lo que hablo, ¡Pronto! ¡dele click aquí! http://www.youtube.com/watch?v=b89CnP0Iq30)



El motivo por el cual recordé al muchachito rechoncho es porque viendo algunas tiras cómicas de Trino me di cuenta de que hasta ahi fue inmortalizado. Le dejo esta tira para que recuerde y quizás se ria un poco. Y ya sabe, si su meta en la vida es ser famoso, no es necesario irse a dormir a la fila de audiciones de La Academia o Big Brother durante días y ser humillado una y otra vez, nada más tómese un video, súbalo a youtube y corra la voz.



Fantasma

Cerró la ventana y apagó todas las luces. Se sentó al centro del tapete, justo en medio de la sala. Tomó una vela aromática que había dejado...