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domingo, 8 de julio de 2018

Escapando al vórtice

Yo nací dentro de un remolino lleno de violencia y soledad, donde había muchas personas en la casa, pero nadie en realidad. Aprendí a ser dura y ruda, rebelde y fuerte. Nunca quise dejarme abrazar, ni ayudar. Yo sabía que el reto era salir de esa casa lo más pronto que fuera posible para poder comenzar una vida en paz.
He trabajado mucho desde que me salí de ese lugar. Aprendí el concepto de "hogar, dulce hogar" cuando comencé a vivir sola. Ahora la soledad era física, pero aprendí a volverme una buena compañía. Siempre me sentí culpable por dejar el barco hundiéndose y a todos los que seguían dentro de el, pero a veces no queda de otra más que saltar para salvar la propia vida.
Trato de mantenerme lejos, porque cada vez que me acerco el remolino me jala hacia el fondo otra vez. Y entonces, absolutamente todo regresa: la ira, la desesperación, el dolor, la frustración, el deseo de destruir. A pesar de que a veces quiero regresar al naufragio para ver que puedo rescatar, el remolino siempre está ahí listo para arrastrarme.
Sólo una vez pude acercarme al remolino y patalear con fuerza para salir bien librada. Eso me hizo creer, ingenuamente, que ya podía acercarme sin correr riesgos. ¡Qué equivocada estaba! Aquí estoy de regreso en casa curándome los raspones y los golpes del descenso al fondo. Tratando de respirar con normalidad de nuevo. Haciendo todo lo posible por no reprochar mi incapacidad de nadar cerca sin ser atrapada.
Sobrevivir la violencia intrafamiliar deja cicatrices y huellas que te marcan para siempre. Algunas cosas sanan por completo, otras se vuelven a abrir a la menor provocación y causan un dolor terrible. Lo importante es no rendirse en el camino por reconstruirse y buscar una buena vida. Una en la que estemos dispuestos a dejar atrás todo eso que gira en una espiral oscura y que siempre quiere regresar.


domingo, 12 de febrero de 2012

Ahora si, va la buena.

Comenzó el año y los golpes comenzaron a caer uno tras otro. Muchos cambios en poco tiempo y no termino de asimilarlos todos al cien por ciento. Muchos temas con puntos suspensivos y situaciones realmente inesperadas. Aún así no puedo decir que ha sido un mal comienzo de año, sólo estuvo un poco accidentado.
He regresado temporalmente a vivir en la casa de mis papás, lo cual suponía una gran tragedia para mi, pero al final no lo es. Ha sido una experiencia curiosa de reencuentros y descubrimientos muy enriquecedores. No tenía idea de que para entender varias cosas en mi tenía que ir a la raíz para que me quedaran claras, y me guste o no, la raíz está acá.
Murió mi Matilda, la tan mencionada Kitty from Hell. Todo comenzó como una más de sus andanzas. Logró colarse por la puerta y escapar de la casa. Lamentablemente se topó con algún desgraciado que decidió ese día matar a un pobre animalito. Al día siguiente la encontré muerta en una bolsa de Krispy Kreme mientras pegaba letreros de "se busca" alrededor de la unidad.
Tres días después de la terrible experiencia me encontraba subiendo mis cosas al camión de la mudanza parar irme de ahí. Ahora estoy en mi antigua recámara rodeada de cajas y maletas. Me siento a salvo y siento que al fin tengo la oportunidad de descansar y planear las cosas bien.
Tengo esta extraña sensación de que "ahora si va la buena", todo lo anterior fue un experimento de independencia que me hizo crecer de manera exponencial, entender muchas cosas, experimentar otras y al fin estar segura de lo que quiero y lo que no en todos los sentidos.
Aquí estoy sentada en mi cama, serena, con una extraña forma de paz en mi alma. Estoy lista para intentarlo todo de nuevo y ahora si hacerlo como me gusta. Ya no tengo prisa, ya no me siento presionada. Algunas de las peores cosas que me imaginaba que podrían pasarme sucedieron, y al final, una vez más sólo me han hecho más fuerte y más despierta.

domingo, 5 de septiembre de 2010

This is it

Escucho la misma canción una y otra vez. Puedo ver entre los espacios de la puerta y la pared que no encuentras lo que buscas. Sigues buscando afuera, lo que sólo adentro podrías encontrar. Me sigues arrastrando entre las ondas expansivas, argumentando que es madurez de lo que carezco, y no de fuerza de voluntad.

Estoy cansada de esperar la cicatrización. Es hora de cauterizar me guste o no. Alguno tiene que tener fuerza suficiente para cerrarle la puerta a este juego absurdo. No me patees la cara con te quieros huecos de cuates entrañables. Ya no recicles las palabras, que las tengo identificadas y les he negado el acceso.

Ya no es dolor, es hastío. Estoy cansada. Quiero dejarte allá atrás, sabiendo que ya no vas a regresar a saltar detrás de algún arbusto para robarme la calma que tanto trabajo me ha costado acumular. Dicen que nuestro cerebro no entiende de presente, pasado o futuro. Dicen que lo que piensas lo vives en tu mente y es pura realidad. Por eso creo que si no te vulevo a pensar estaré a salvo.

Ya no juego. Pidos. Salvación por todos mis amigos.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Mind your own business!

Es impresionante lo simples que somos. Cuando odiamos algo pasamos horas hablando de ello, y lo único que logramos es que crezca y crezca hasta ser insoportable. Lo único que en realidad hay que hacer cuando odias algo es cambiar de frecuencia, pensar en otra cosa. Esto no es lo mismo que hacerse pato o aparentar que no te importa. Es darle tiempo y energía a mejorES pensamientos, a proyectos propios. Dejar de vivir pensando en lo nefasto que alguien es para mejor concentrarse en lo maravilloso que es uno y en todos esos planes en los que hay que trabajar a diario para sentirnos vivos. Crecer y poner los pies sobre la tierra, de vuelta en el camino con mejores posibilidades.

lunes, 7 de septiembre de 2009

La ciudad de las mil caras


Nunca dejará de fascinarme esta ciudad en la que me ha tocado habitar. Me parece que todos sus habitantes llevamos una relación de amor-odio con ella.

Hoy me encontré con un libro que me regalaron. Es simplemente una joya. Se llama "Ciudad de México. Crónica de sus delegaciones". En realidad cualquier otro día lo habría vuelto a poner en su lugar del librero sin hojearlo, pero justo hoy estaba pensando en esta ciudad y en sus mil caras. Me maravilla observar a mi alrededor. Me gusta ver los rostros de sus habitantes, ver los colores que ofrece cada esquina. Cada delegación tiene sus propios colores y un ambiente peculiar. El DF y su hermano siamés (Estado de México) pueden enloquecer o enamorar a cualquiera.

Hoy empecé el día en Polanco. Ese lugar me resulta tan irreal. Es como ver através de un aparador, mirar sin tocar. Muchos se quejan del microbusero gandalla, en Polanco uno se queja de la señora encopetada que te echa su minivan sin el menor reparo (ni quien se atreva a darle un golpe a su BMW modelo housewife) Por al´guna razón casi todos son güeros y nadie se salva del pintorezco franelero que quiere cobrar como si fuera valet parking.

Después tuve que ir a Ecatepec. Una historia muy distinta por allá. La Avenida Central es una trampa mortal para el automovilista. No importa cuantas veces tapen los baches, siempre aparecen de nuevo. Por allá las cosas se ven más crudas, la gente anda menos acicalada y definitivamente las calles están menos limpias. Sin embargo, se ve todo más real. Me sentí como si hubiera ido de una película de Disney a una de Mauricio Garcés (por aquello de la fotografía)

Es interesante saber que en muchas ocasiones, el cruzar una calle nos trae estos dos mundos que chocan y aún así son el mismo (como en Cuajimalpa) A veces cuesta trabajo creer que el señor del Mercedez que vive en Bosques de las Lomas y la señora que vende chicles y vive en la zona de barrancas de Alvaro Obregón comparten el mismo gentilicio.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Rompiendo el mito de la maldición de ser adulto.


Justo hoy estaba pensando en lo negativa que nos resulta la palabra: "adulto". Pareciera que es sinónimo de muerte del espíritu, resignación a subyugarse por siempre y para siempre y renunciar a toda la magia de la vida. Yo estoy en contra de esta idea. Me parece que se trata de una confusión de términos y además creo que uno se pierde de muchas más cosas siendo un adolescente perpetuo.


Me explico. Decidir ser un adolescente eterno no es más que negarse a ser uno mismo. No aceptar etapas y cambios; negarse a crecer y asumir nuevos roles; no poder dejar ir las cosas; renunciar a evolucionar. Volverse adulto no se trata sólamente de covertirse en el empleado #15679 de alguna gran empresa, ni de casarse y dedicarse a la casa y los niños, ni tampoco de no poder disfrutar de un chiste bobo o una guerra de almohadas. La verdad es que detrás de ser un adulto hay toda una gama infinita de nuevas condiciones y posibilidades. Nuevas experiencias y sabores con que aderezar nuestros días. Uno finalmente deja el asiento del copiloto para sentarse en el del conductor y decidir ir a donde quiera. El gran riesgo que corremos es que ya no hay nadie a quien culpar si nos perdemos o si nos rompemos el alma en el camino, y esa es la parte que hace que muchos huyan. Al estar atrapados en el miedo y la indefinición de uno mismo, no dar el paso para ser adulto puede dar la sensación de estar a salvo, pero esto es sólo un espejismo, porque afuera de nuestros mundos personales las hojas del calendario van cambiando muy a pesar de nuestra negación.

Yo creo firmemente que uno puede ser un adulto pleno con el alma del principito por dentro. Creo totalmente en la posibilidad de madurar y ver caricaturas por las tardes. Una etapa no significa tirar todo lo que se obtuvo de otra, se trata de crecer, acumular y enriquecer. Así que uno no debe confundir términos escalofriantes como: mediocre, amargado o gris con la palabra ADULTO.

viernes, 24 de julio de 2009

It's evolution baby!


Muchas veces parece que nada cambia. Es como si el tiempo se detuviera en un sólo cuadro y se mantuviera ahí hasta hacernos perder la paciencia. De pronto vemos alrededor y sentimos que hemos caído en las trampas más comunes que hay en la vida. No somos tan especiales como creíamos ser, somo simples seres humanos, exactamente iguales a cualquier otro. Se nos rompen las mismas cosas, otras dejan de funcionar, tomamos decisiones erróneas a plena conciencia. Somos una especie más sobre el planeta.

Nos preocupa lo que vamos a comer, lo que nos protegerá de la interperie, la compañía que podamos tener, pero a fin de cuentas somos seres pedestres totalmente ordinarios, que habitan en sus pequeños mundos imaginarios, donde cada quien es el rey o reina. Donde el protagonista de la historia es uno mismo, y nada más importa más que lo que sucede dentro de ese pequeño mundo imaginario.

Sin embargo, nos queda la esperanza de evolucionar, de cambiar, de empujar el tiempo para que cambie de cuadro; de aprender de todos esos errores comunes que cometemos; de sanar cualquier herida, ya sea física o espiritual; tenemos la capacidad de creer; la capacidad de esforzarnos y tratar un poco más. Al final, siempre hay una luz al final del túnel, sin embargo cada quién debe decidir si la sigue o si prefiere quedarse en su cuadro de tiempo suspendido hasta que su ciclo vital, como el de cualquier otro ser vivo, llegue a su final. Podemos evolucionar, pero a fin de cuentas hay que decidirse.

sábado, 4 de octubre de 2008

Pedacitos


De vez en cuando hay que hacer - una pausa - contemplarse a sí mismo - sin la fruición cotidiana - examinar el pasado- rubro por rubro -etapa por etapa - baldosa por baldosa - y no llorarse las mentiras - sino cantarse las verdades.
M.Benedetti


Hay días en que formular una sola idea toda junta resulta una tarea imposible. De repente uno se da cuenta de que ya no está pensando claramente. El ir y el venir, el correr y el siempre empujar hacen que las cosas pierdan el sentido. De pronto uno ve su vida como un gran rompecabezas regado por la alfombra. Sentarse a ponerlo en orden no es algo que se quiera hacer, vaya, a veces no se trata de querer, sino que no se logra encontrar el botón de pausa. Todo gira, sigue, pisa los talones, apresura la cucharada de sopa...fatiga.


En estos casos resulta imposible entenderse. Saber que se quiere. Animarse a saltar cuando se encuentra en pedazos no parece tan prudente, sin embargo quizás sea lo que se necesita. Un gran salto que acomode las partes, que vuelva a poner todo en su sitio, que aunque no fuere el mismo que se tenía en definitiva es el nuevo sitio que le corresponde.


Vivir los cambios, afrontarlos. Mirar hacia atrás, sonreir un poco. Continuar pero sin apresurar el paso, sin detenerse tampoco. Encontrar el envidiable justo medio que cada día parece tan posible como la olla de oro al final del arcoiris. A veces se puede sentir cerca, a veces se toca unos segundos, a veces está lejos, a veces en partes. Insisto, sólo es cosa de regresar lo que está regado a un mismo sitio...aunque ya no fuese el mismo de antes.


lunes, 18 de agosto de 2008

Felicidad azul




"...I am all the days that you choose to ignore..."



Me gusta como empieza esta canción...la lluvia toca el vidrio...mi aliento empieza a quedarse pegado en la ventana. Esta canción es como un imán, involuntariamente me llegan imágenes que me hacen sonreir instintivamente, pero cuando pienso en la realidad, cuando pienso en presente siento una punzada en el pecho. Como si muchos alfileres se clavaran de pronto. Pero es un dolor leve, tiene tintes melancólicos y una dulzura indescriptible, no podría decir que es una sentimiento que me haga estar mal.

A veces, cuando intento descifrar mi vida entre canciones y el tráfico de Miguel Angel de Quevedo, no logro encontrar un hilo que una las cosas. A veces no puedo evitar cuestionarme sobre el rumbo que he tomado. La verdad es que soy una persona afortunada, y aun así no logro evitar pensar de repente que quizás el rumbo está algo extraviado. Muchas veces tengo la certeza de que no es así, de que mi camino es simplemente muy particular, y que debo abstenerme de comparaciones.

Quizás sean las largas horas del trayecto a casa; quizás es la lluvia combinada con radiohead la que me pone así; quizás es la tristeza azul la que se mezcla con mis recuerdos de felicidad burbujeante y que corean high and dry a todo pulmón, mientras una pone el brazo alrededor del cuello de la otra...quizás sea todo junto lo que dibuja esta felicidad azul, que no tiene igual y que saboreo cual chocolate caliente en tarde lluviosa.

"...I bet you think that's pretty clever, don't you boy?..."

jueves, 7 de agosto de 2008

de soslayo.


Hoy eché un vistazo atrás. Creo que no me arrepiento de nada, todo ha servido para algo. Puedo ver una persona nueva reflejada en el espejo, una mirada diferente me observa. Cuando la tormenta se va calmando y las aguas se apaciguan es cuando podemos ver el fondo.

Hay puertas abiertas aun, y hay heridas que están sanando, pero la gran diferencia es que ya no tengo prisa. He dejado de presionar. Recibo con un gran abrazo a los que vienen de regreso, le escribo a los que están lejos, extraño a los que se fueron; todos tienen un espacio y todos me han enseñado algo. A veces no entiendo porque hay quienes parecen haberme olvidado pero siempre celebro a quienes parecen nunca olvidarme.

Tengo un libro de Cortazar en la bolsa,tengo la letra de una canción que aun no domino al cantar tambien; tengo una tonada en la cabeza; tengo algo de dolor en mi corazón; tengo una sonrisa en la cara y serenidad en los ojos. Tengo algunos sueños en el alma y siempre estoy llena de esperanza. Espero relajada, espero en paz.


martes, 29 de abril de 2008

Imaginación...

A veces me gusta imaginar una realidad alterna en la que tengo todo lo que necesito. A veces me gusta imaginar que algunas cosas son más trascendentes de lo que en realidad son. A veces me gusta jugar a que soy ingenua y a que creo, pero en el fondo se que no es cierto..y me gustaria tan sólo por unos breves instantes creer con todas mi ganas.
A veces se me clava la espina de la duda, que es demasiado pequeña como para verla pero aun asi es dolorosa y trato de desglosar cada detalle en mi mente sobre todo lo que pasa para sacar mis conclusiones. Y me da miedo confiar en mi instinto, porque despues de todo tal vez yo sólo imagino las cosas, o veo lo que quisiera que fuera, o siento lo que me gustaría sentir en verdad...
Muchas veces quisiera ver todo de una manera más simple, sólo dejar todo fluir....

Fantasma

Cerró la ventana y apagó todas las luces. Se sentó al centro del tapete, justo en medio de la sala. Tomó una vela aromática que había dejado...