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lunes, 16 de diciembre de 2019

Limpieza profunda

No hay que dejar mugre bajo la alfombra. Hay que escombrar cada cajón. Viajar ligero significa no cargar basura del pasado a todos lados. Cada persona tiene su propia manera de elaborar los miedos, los dolores, las pérdidas, los duelos, los conflictos y las confusiones. Pero a veces se te puede ir más de media década acumulando pedazos de esto y de aquello, hasta que todo se entreteje y forma una maraña gigantesca, que de repente ya ocupa todo el espacio disponible. Eso me pasó a mí, hasta que me volví tan pesada y me sentí tan perdida que colapsé y me rompí.

Hoy entiendo que me perdí en el deber ser. Olvidé quién soy y todo lo que amo hacer, pensar y vivir. Tuve que apagar todas las luces para buscar por donde salir de esta cueva. Seguir los rayitos de luz y caminar hacia la salida. Ya puedo sentir aire fresco en mi nariz, ya casi salgo. No estoy cansada por hacer muchas cosas, estoy cansada por hacer pocas cosas que me llenen de alegría.

Estoy aprendiendo a ser suave conmigo misma, a tenerme amor y paciencia. Permitirme sentir sin miedo a perderme. Vuelvo a tener esperanza en el poder curativo de hacer todo eso que me hace sonreír. Desde caminar por un parque, sentir la arena entre los dedos de los pies, flotar panza arriba en una alberca, cansar mis pies de tanto estar viendo cuadros. Respirar hondo, sentir el calor y el movimiento cosquilleante de la vida en la punta de mis dedos, y animarme a vivir sin miedos que me lastren tanto.


domingo, 13 de octubre de 2013

El loop

Busco exorcisar el dolor. Busco desterrarlo de mi pecho. Busco expulsarlo en forma de agua salada pero me quema los ojos y la piel. Odio el hueco en el pecho, y odio la cara oculta que siempre disfrazaste de candor falso.

Busco expulsarte de mi mente. Busco ponerle pausa a este loop. A esta escena en la que tu sonrisa falsa me humilla al nivel más alto que jamas nadie haya alcanzado antes. Ese momento en que te atreves a pedirme que estreche su mano en un acto tan falso como tus palabras dulces...huecas.
Sólo busco dejarte atrás, muy lejos. Yo no pertenezco a tu mundo de ficción, simulaciones y mentiras. Busco olvidar en este cuarto oscuro junto a la ventana. Busco parpadear sin recordar ya nada.

No puedo evitar odiarte, ya no poco como te dije entonces, ahora es mucho. Pero no quiero odiarte, quiero enviarte al vacío de la indiferencia. Quiero ponerte en ese limbo donde no me importe si vives o mueres. Donde no me importe si la pagas o te escapas.

Avanza la noche pero no encuentro el sueño por ninguna parte, sólo la escena escalofriante donde descubro que no tienes alma y que nunca fuí importante. Y yo sólo quiero que te largues. Que te desaparezcas como el humo del cigarro cuando alcanza mi balcón.

Algún día vivirás en el limbo y dejaré de pensarte. Mientras tanto busco refugio en otra parte.



martes, 5 de febrero de 2013

Fuerza

A veces olvido lecciones importantes y vuelvo a caer en lugares oscuros en los que ya había estado antes. Muchas veces dejo de creer en mi y me siento poca cosa. A veces desespero y dejo que me pisen. Que me hagan creer que soy ordinaria y prescindible. La soledad se transforma en una necesidad ciega.

Muchas veces dejo entrar en mi vida a quien sea que quiera hacerlo, como si tratara de un club barato. Imagino que no puede ser peor que estar sola, pero luego el dolor llega en oleadas intermitentes. Siento que me ahogo en la tristeza y la desesperanza. Después dejo de luchar por salir a la superficie. Pero hay algo en mi fuerte e invencible como una roca en medio de la tempestad. No pueden destruirme por mucho que lo intenten.

He de llorar y de estar triste por unos días, pero después volveré a estar en pie. Soy guerrera y seguiré a pesar de las heridas. Lucharé hasta que pierda esa batalla final.

Hay días como hoy, en los que floto en un escombro sobre las aguas. Sonrío porque tengo fé en la poderosa fuerza que encierro. Sonrío porque se que no estoy a la deriva.

A veces me encuentro tan adolorida y confundida que sólo quisiera aullar. Gritar y golpear el suelo con los puños. Pero se que esta ira ardiente después se volverá un impulso que me volverá a llevar hacia adelante. Quizás saldrá vapor por mis orejas, pero también moverá mis pies.

No pueden destruirme, porque llevo fuego, vida y fuerza en los bolsillos, y siempre tengo suficiente.

domingo, 13 de mayo de 2012

Hogar


Se acabó la tregua. Se ha roto la paz en este lugar, al que equivocadamente consideré mi casa. No puedo permanecer inmóvil ante el sufrimiento de otros. No puedo seguir ignorando lo que pasa al otro lado de la puerta, pero tampoco quiero ser parte de ello.

Esta es la razón por la cual debo irme de esta casa y no regresar jamás. Nunca más. Es un lugar maldito y lleno de amargura. Este no es mi hogar, mi hogar es donde pueda estar segura y tranquila. Es donde pueda dormir una noche completa sin temor a que haya gritos, golpes…violencia.

Quiero estar en mi hogar y sentir que no tengo nada que temer, que nadie amenazará con matarme o "balacearme", con golpearme, quiero estar en un lugar donde la gente no crea que vive en el viejo oeste. Quiero estar en un lugar donde no me insulten por pensar diferente y por querer cambiar mi entorno. 

Hoy me siento enferma y derrotada. He caído en el terrible juego que les gusta vivir en esta casa. Pronto me voy, ya sólo queda tener un poco más de paciencia y no perder el espíritu. No puedo dejar de pensar que debí haberme ido hace ya varios meses. Siempre supe que la paz era pasajera, pero quise jugar a que no tenía prisa y a que todo estaba bien (cuando nunca lo ha estado).

Ahora si me salgo para no volver. Me repito una y otra vez que este lugar no es mi casa, que esta no es mi realidad. Es hora de abandonar el barco y dejar a los que se queden a su suerte, ya que parece que aquí quieren hundirse con la nave.

Me voy, y ahora si ya no volveré jamás.

domingo, 12 de febrero de 2012

Ahora si, va la buena.

Comenzó el año y los golpes comenzaron a caer uno tras otro. Muchos cambios en poco tiempo y no termino de asimilarlos todos al cien por ciento. Muchos temas con puntos suspensivos y situaciones realmente inesperadas. Aún así no puedo decir que ha sido un mal comienzo de año, sólo estuvo un poco accidentado.
He regresado temporalmente a vivir en la casa de mis papás, lo cual suponía una gran tragedia para mi, pero al final no lo es. Ha sido una experiencia curiosa de reencuentros y descubrimientos muy enriquecedores. No tenía idea de que para entender varias cosas en mi tenía que ir a la raíz para que me quedaran claras, y me guste o no, la raíz está acá.
Murió mi Matilda, la tan mencionada Kitty from Hell. Todo comenzó como una más de sus andanzas. Logró colarse por la puerta y escapar de la casa. Lamentablemente se topó con algún desgraciado que decidió ese día matar a un pobre animalito. Al día siguiente la encontré muerta en una bolsa de Krispy Kreme mientras pegaba letreros de "se busca" alrededor de la unidad.
Tres días después de la terrible experiencia me encontraba subiendo mis cosas al camión de la mudanza parar irme de ahí. Ahora estoy en mi antigua recámara rodeada de cajas y maletas. Me siento a salvo y siento que al fin tengo la oportunidad de descansar y planear las cosas bien.
Tengo esta extraña sensación de que "ahora si va la buena", todo lo anterior fue un experimento de independencia que me hizo crecer de manera exponencial, entender muchas cosas, experimentar otras y al fin estar segura de lo que quiero y lo que no en todos los sentidos.
Aquí estoy sentada en mi cama, serena, con una extraña forma de paz en mi alma. Estoy lista para intentarlo todo de nuevo y ahora si hacerlo como me gusta. Ya no tengo prisa, ya no me siento presionada. Algunas de las peores cosas que me imaginaba que podrían pasarme sucedieron, y al final, una vez más sólo me han hecho más fuerte y más despierta.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Suavemente

Ayer hice un experimento curioso con un fin muy específico en mente. Debo admitir que probablemente fue un poco rudo, pero fue efectivo.

Verá usted, tengo yo un amigo a quien le tengo mucho cariño con quien llevo una de esas relaciones indefinidas. Últimamente se acercó más de lo habitual, lo cual me hizo preocuparme respecto al control que tenía sobre la situación, así que decidí hacer algo deliberado para alejarlo. Tomé valor con unas cuantas copas de vino y le dije que lo quería mucho y que quería saber que sentía por mi. Evidentemente puso pies en polvorosa y estoy segura que durante meses (si no es que años) no volveré a saber nada de él. 

Es un caso triste porque siempre está flotando en el limbo, y es de esas personas a quienes si te les acercas demasiado te hacen daño. Me resulta curioso que para alejar a alguien haya que decirle que lo quieres mucho. Me resulta curioso también que corra despavorido en cuanto intentas acercarte un poco. Cierto es que al construir una barrera a nuestro alrededor nos protegemos, pero también nos aislamos. Cuesta raspones, moretones y muchas lágrimas comprender al fin que al permitir amor, sin importar que etiqueta tenga (de pareja, de familia, de amigos) te nutres y te vuelves genuinamente más fuerte aunque el riesgo es ser vulnerable
.
Lamento que mi experimento haya funcionado, pero ya dijo es maestro Cerati, "Tenés que comprender que no puse tus miedos donde están guardados, y que no podré quitártelos si al hacerlo me desgarras". A mi no me gusta que me traten como objeto, a mi me gusta ser tratada suavemente y ya no pienso permitir que me lastimen con mi autorización. Ahora suspiro con alivio, aunque con un leve dejo de tristeza. 
No quiero soñar mil veces las mismas cosas, ni contemplarlas sabiamente. Quiero que me trates suavemente. Trátame suavemente, Soda Stereo.

domingo, 5 de septiembre de 2010

This is it

Escucho la misma canción una y otra vez. Puedo ver entre los espacios de la puerta y la pared que no encuentras lo que buscas. Sigues buscando afuera, lo que sólo adentro podrías encontrar. Me sigues arrastrando entre las ondas expansivas, argumentando que es madurez de lo que carezco, y no de fuerza de voluntad.

Estoy cansada de esperar la cicatrización. Es hora de cauterizar me guste o no. Alguno tiene que tener fuerza suficiente para cerrarle la puerta a este juego absurdo. No me patees la cara con te quieros huecos de cuates entrañables. Ya no recicles las palabras, que las tengo identificadas y les he negado el acceso.

Ya no es dolor, es hastío. Estoy cansada. Quiero dejarte allá atrás, sabiendo que ya no vas a regresar a saltar detrás de algún arbusto para robarme la calma que tanto trabajo me ha costado acumular. Dicen que nuestro cerebro no entiende de presente, pasado o futuro. Dicen que lo que piensas lo vives en tu mente y es pura realidad. Por eso creo que si no te vulevo a pensar estaré a salvo.

Ya no juego. Pidos. Salvación por todos mis amigos.

domingo, 22 de agosto de 2010

La Mala del Cuento

Hace unos pocos días descubrí lo divertido que es ser la mala del cuento. Ser la bruja egoísta e insensible que no puede dejar todo interés propio de lado para volcar toda su ateción a otros. Francamente no estoy dispuesta a tal cosa, y si por ello he de ser señalada como un asqueroso ser egoísta, entonces he de asumirlo, no sin antes imprimirle tintes dramáticos para mi entretenimiento personal.

Es divertido cuando uno no se mete en el drama ni sede ante chantajes baratos. Gracias a tal visión distante se está en posición de jugar a ser la "mala-maldita-desgraciada". Para quien quiera ser cándida princesa maltratada y sufriente, adelante, go ahead. Vivir el papel de ser incomprendida por las maldades y egoismos de este mundo superficial y corriente que sólo se preocupa por el materialismo y los negocios, mientras que uno busca bienes mayores que lo enaltezcan, aún cuando no se tenga la mínima idea de lo que eso significa en la práctica, porque la vida de las princesas berrinchudas es pura teoría. Así va uno errático de un lugar a otro, sufriendo por aqui y por allá. Buscando siempre la atención y aprobación de todo el mundo con un disfraz de originalidad que termina por resquebrajarse tarde o temprano. En mi opinión es simple y llanamente exhaustivo vivir tal intensidad sin sentido.

Nuestra misión en la vida es nutrirnos. Las personas que nos rodean son una fuente importante de nutrición. Cuando alguien resulta ser nocivo, es importante pedirle que se vaya (muchas veces se van solos y te ahorran la molestia). 

Así pues disfruto mi papel de mala del cuento. Es más divertido reir como Maléfica que reir como Blanca Nieves.

domingo, 4 de abril de 2010

Bye Bye Birdie

Hoy le dije adiós al dolor permanente que guardaba en uno de esos rincones del cerebro. Decidí ponerle fin en verdad a ese dolor punzante de todos lo días, que al volverse rutinario, a veces nos hace pensar que ya no está. Algunos insisten en que el tiempo cura todo; nos hacen pensar que el motivo por el cual seguimos sintiendo dolor y tristeza es nuestra arraigada inmadurez.
Tiempo, distancia y paciencia, eso si lo cura todo. Dejar de jugar a que no pasa nada. Tomar el toro por los cuernos, poner los puntos sobre las ies. Arrancar el problema de raíz. Dejar de tomarse el pelo a uno mismo.
Decir adiós nunca será fácil, pero no hay nada más liberador. Es levar anclas y echárse a la mar.

viernes, 22 de enero de 2010

Un viernes de limbo

Mi muy estimado lector, hay varias cosas en la vida que nos ponen de malas. En especial en esos días "equis" que uno vive de vez en cuando. Cuando no está uno ni de buenas ni de malas, y sólo necesita un empujón para irse hacia uno u otro lado.

En lo personal yo odio cuando me cambian los planes de manera arbitraria. Sin razones ni consulta, simplemente se decide no seguir adelante sin tomar en cuenta al otro. No es que no disfrute de la espontaneidad de una decisión tomada al momento, pero me pone de pésimo humor reservar tiempo o energía para algo que no se llevará a cabo.

Sin embargo, uno debe de apreder de experiencias anteriores, y darle a cada quien la seriedad que se merece. Así que hoy me envuelvo en mi cobija multicolor, me instalo en pijama en el sillón y pongo un par de episodios de los Simpsons en la tele mientras le rasco la panza al gato.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Back to Basics


Hay momentos en la vida en que uno quiere volverse normal (aunque yo insisto que normal es mera terminología y un concepto totalmente utópico) Así que se da uno a la tarea de salir de la madriguera y dejar que nos toque la luz del sol. Lo cierto es que se puede evolucionar y agregar nuevos elementos a lo que uno es, pero no se puede cambiar de forma radical.

En mi época quinceañera me adentré un poco al lado oscuro y dije "de aquí soy". Ahora, no me malentienda, mi lado oscuro es bastante ñoño, básicamente se trata de ropa en tonos oscuros, uñas negras, humor turbio, Tim Burton, Billy Corgan y H.P. Lovecraft. No es más que una ligera inclinación hacia los adornos de gatos, las pinturas de Remedios Varo y las letras de Tori Amos. Pero un día me decidí a salir de excursión hacia otros colores en un intento por ser "más normal".

Definitivamente el viaje fue interesante, pero pude darme cuenta de que siempre he sido totalmente normal con una que otra excentricidad. Por eso y muchas otras razones he vuelto al lado oscuro con uno que otro souvenir.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Aquí se rompió una taza...


...y cada quien para su casa

Siempre me imaginé que compartir un departamento era una cosa complicada. Aún así decidí intentarlo. De entrada está padre la novedad, pero después las cosas cambian. De pronto uno se siente incómodo estando en casa en pijama con la greña y la lagaña y ver que llegan invitados ajenos. De pronto uno se pregunta, mientras trapea la sala, por qué diablos uno es el único que lo hace.

En realidad uno trata de cumplir con plazos y contratos y prefiere dejar las cosas como están porque en apariencia es más sencillo, pero en realidad no lo es. Uno sólo debe de tomar una simple decisión, arremangarse la camisa y dedicarse a planear el salto.

De pronto uno se da cuenta de que no está obligado a tolerar nada. En verdad, no hay necesidad. Uno es libre y responsable de hacer lo posible para vivir en paz. Saber que cuando uno llegue a su casa puede sacarse los zapatos y los pantalones, servirse un poco de limonada y sentarse a limpiar la mente en plena sala, sin temer que alguien llegue de pronto, o lleguen unos cuates (que no son los de uno) a echar chelas y desmadre un miércoles cualquiera.

Hoy decidí que aquí se rompió una taza y que es hora de adelantar los planes de febrero un par de meses. Hoy volví a recordar que no tengo que hacer nada que yo no quiera. Al final, uno no tiene porque tolerar que no se nos respete.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Café recalentado


Es simplemente agotador ser fuerte e independiente todo el tiempo. A veces sólo quiero tirarme en la cama y que me rasquen la barriga. Quiero contar mis penas y llorar hasta quedarme dormida, sin que me juzguen, sin que me den un sermón. Sólo busco empatía.

Llegas y me ofreces todo lo que necesito. Me haces pensar mil maravillas y sentir el corazón reconfortado. Pero justo ahi, cuando bajo la guardia tiras tus máscaras. Eres el mismo, nada ha cambiado...bueno, he cambiado yo. Ahora te veo con otros ojos y ya no me convences. Quieres volver a enredarme en tu dedo como si fuera yo un mechón de cabello. Quisiera volver a creer por razones de simplicidad. Me conoces, te conozco. Crees que me conoces, creo que te conozco. Sólo me basta ver sobre mi hombro para que se me quiten las ganas de darte un sorbo.

Necesidad, soledad, necedad...quien sabe que sea lo que me hace abrirte la puerta. Aprendizaje y buen juicio...eso hace que la vuelve a cerrar. ¿Por qué el empeño en beber café recalentado si ya se que no eres lo que quiero?

viernes, 24 de julio de 2009

It's evolution baby!


Muchas veces parece que nada cambia. Es como si el tiempo se detuviera en un sólo cuadro y se mantuviera ahí hasta hacernos perder la paciencia. De pronto vemos alrededor y sentimos que hemos caído en las trampas más comunes que hay en la vida. No somos tan especiales como creíamos ser, somo simples seres humanos, exactamente iguales a cualquier otro. Se nos rompen las mismas cosas, otras dejan de funcionar, tomamos decisiones erróneas a plena conciencia. Somos una especie más sobre el planeta.

Nos preocupa lo que vamos a comer, lo que nos protegerá de la interperie, la compañía que podamos tener, pero a fin de cuentas somos seres pedestres totalmente ordinarios, que habitan en sus pequeños mundos imaginarios, donde cada quien es el rey o reina. Donde el protagonista de la historia es uno mismo, y nada más importa más que lo que sucede dentro de ese pequeño mundo imaginario.

Sin embargo, nos queda la esperanza de evolucionar, de cambiar, de empujar el tiempo para que cambie de cuadro; de aprender de todos esos errores comunes que cometemos; de sanar cualquier herida, ya sea física o espiritual; tenemos la capacidad de creer; la capacidad de esforzarnos y tratar un poco más. Al final, siempre hay una luz al final del túnel, sin embargo cada quién debe decidir si la sigue o si prefiere quedarse en su cuadro de tiempo suspendido hasta que su ciclo vital, como el de cualquier otro ser vivo, llegue a su final. Podemos evolucionar, pero a fin de cuentas hay que decidirse.

domingo, 5 de julio de 2009

El dolor y el miedo


Los seres humanos nos doblegamos ante el dolor. Tratamos de evitarlo a toda costa, le tenemos terror. Hacemos muchas cosas con tal de evitarlo, ya sea físico o emocional. Siempre resulta ser la manera de manipular más sencilla: amenazar con causar dolor.


A veces el dolor puede resultar insoportable, pero muchas veces es inevitable. Escondernos, fingir que no lo sentimos sólo prolonga la agonía. Esconder las heridas sin limpiar debajo de las vendas no hace que cicatricen.


Hoy descubrí que hay que pararse justo frente al dolor y mantener la frente en alto, aún cuando el miedo te hace temblar. Morir de dolor con dignidad sabiendo que se puede regresar de entre los muertos. Gritarle de frente, llorar hasta el pecho duela y sacar todas esas cosas que nos pudren por dentro. En especial todas esas que no son nuestras, que decidimos cargar pero que no tenemos por que.


No es que no se tenga miedo, no es que no se sienta dolor, simplemente es decidirse a caminar directo a la tormenta, si es que no nos queda de otra y salir lo mejor librado que se pueda. No hay más.

jueves, 2 de julio de 2009

Buscar...


Nunca vayas en contra tuya.


No sé en que momento del camino me perdí por completo. Yo solía tener un sueño luminoso e increíble que siempre me alimentaba y daba ánimos. De pronto perdí la visión y desperdicié valioso tiempo y energía en cosas que al final terminaron por estallarme en la cara. Es cosa de minutos para que todo cambie y se descomponga...pero de igual manera es cosa de minutos para que todo cambie y se componga, todo es cuestión de esperar.


No entiendo tampoco porque a veces las cosas más pedestres son las que nos hacen perder el rumbo. Las personas más simplomas se beben nuestro tiempo como si fuera insignificante, pero lo peor es que se los permitimos sin el menor reparo. Hasta que ya es muy tarde y nos damos cuenta de que estamos vacíos. Pareciera que es una ansiedad enferma por creer en algo o en alguien lo que nos empuja a tales tonterías. Dejar de pensar y sólo sentir. Supongo que se trata de hallar el justo medio.


Quisiera volver a construir todas esas cosas que siempre fueron la base de todo lo que soy, pero algo me dice que no puedo hacer eso. Lo más sensato parece ser reconstruir por completo, encontrar nuevas formas y buscar nuevos caminos. A veces sólo puede renovarse o morir.


No podría juzgar de positivo todo el infierno que estoy viviendo, pero definitivamente una enseñanza grande está encerrada aquí. Sólo espero ser lo suficientemente inteligente para verla, entenderla y aplicarla. Soy yo quien siente y piensa todo, pero a su vez, no puedo reconocerme dentro de esa maraña de cosas


miércoles, 8 de abril de 2009

Run Free



La armadura que he usado toda la vida empieza a tener severas cuarteaduras. De repente me doy cuenta de que ya no puedo seguir pensando que sirve a la perfección, estoy expuesta.

Las palabras siempre serán fragmentos de pensamientos totalmente abstractos, la única manera de salir triunfante en cualquier situacion como esta es viendo los actos sin escuchar una sola palabra, porque ellas disfrutan de engañar a quien se los permita, es una de sus actividades favoritas. Alguien puede decir las cosas más hermosas, puede que diga exactamente lo que uno espera escuchar, pero he ahi lo más peligroso, se pierde visión sobre lo que sucede en realidad. Actos, siempre hay que concentrarse en los actos.

Hay que reconocer cuando no se tienen posibilidades de ganar nada. Hay que tener visión y comprender cuando no vale la pena invertir más tiempo ni más energía en un caso por demás perdido. Por eso es que hoy me rindo por completo.

Pero mi estimado lector, lo cierto es que a estas alturas de la vida también conozco la receta para salir del hoyo, sólo hay que armarse se valor y dar el salto.

Run away from all your boredom
Run away from all your whoredom and wave
Your worries, and cares, goodbye

All it takes is one decision
A lot of guts, a little vision to wave
Your worries, and cares goodbye.

jueves, 26 de febrero de 2009

Sucker!!!


Hay cosas que sin importar lo positivos que estemos llegan cual mosca sobre la última cucharadita de tu sopa favorita. Pero la diferencia será la relevancia que le permitamos tener a este evento.

Hay algo que odio en demasía, eso es definitivamente decepcionarme. Algo positivo es que he encontrado la manera de no permitir que estas cosas me impacten totalmente. Es fácil descubrirle la otra cara a la moneda y tirarse al drama, pero en definitiva, prefiero seguir adelante, aún cuando de momento se sienta un hueco en el estómago y algo de tristeza.

Definitivamente sigo creyendo que me hace falta colmillo para estas cosas, pero hasta cierto punto me enorgullece no tenerlo, y también me alegra que de vez en cuando me vean la cara...¿extraño? la verdad no, esto simplemente me demuestra que no he perdido la capacidad de creer. Aún no me paraliza el miedo a sentir dolor, y eso, en mi opinón es algo que vale la pena conservar, muy a pesar del riesgo.

Sólo voy a darle unas cuantas pataditas a la pared, tal vez le de un par de puñetazos a mi almohada, seguro mentare una que otra madre y luego será olvidado todo junto con esas cosas que no valió la pena conservar. La verdad es que creo que aquí no salgo perdiendo yo, porque a fin de cuentas lo que tu das regresa. Y bien dice mi madre: 'más vale un grito ahora y no dos después."

Lo malo de usar máscaras, es que tarde o temprano terminan por caer y dejarnos
expuestos.

domingo, 16 de noviembre de 2008

De dientes para afuera





Fool me once, shame on you. Fool me twice, shame on me.

¡Ah, el discurso! Es hermoso y conmovedor, sin olvidar todas las promesas que usualmente le dan más empuje, el tono solemne, la música de Disney de fondo...pero la mayoría de los discursos se dicen de dientes para afuera. A veces uno tiene la necesidad de creer en algo, la ilusión de haber encontrado una tabla salvadora en medio de la tormenta. Con el discurso debe uno ser muy cuidadoso, porque nos enreda e ilusiona. Alguna vez escuché que sólo la ilusión trae desilusión, y desde hace un tiempo esa frase me parece súmamente cierta. No generalizo, también dicen por ahi que cada quien habla como le va en la feria, y por lo que usted ha podido leer, pues no siempre me va muy bien.

Aún así me niego a creer que todas las cosas que me dicen son falsas. Me gusta pensar que uno de cada diez discursos es cierto. No puede uno meter a toda la gente en el mismo saco, pero creo que regresar al saco de "confiable" a los que ya habíamos sacado resulta bobo. También creo en las segundas oportunidades, pero quizás no deban concederse cual turno de carnisalchichonería, a todo aquel que busca de una. Tal vez se necesite de un proceso más refinado.

He decidido no tomarlo personal esta vez y no sorprenderme, porque no puedo esperar que alguien vaya contra su naturaleza. Voy a hacer lo que nunca, y voy a ocuparme de mis cosas sin preocuparme por manías ajenas. Al final que cada quien cargue con su maleta y resuelva sus asuntos.

Extrañamente la sensación no es de tristeza, ni sorpresa. La verdad es que no pude evitar reírme, un tanto de mi misma. Pero no me toca cargar con esto, porque no me pertenece. Como sea, al fin estoy aprendiendo a dejar ir, tal como se hace con las olas del mar.

Fantasma

Cerró la ventana y apagó todas las luces. Se sentó al centro del tapete, justo en medio de la sala. Tomó una vela aromática que había dejado...